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29 abr 2017

A pesar de nada

Presumimos de saber bien lo que queremos. Sin embargo, no solemos ser expertos en definir. Ni describir. Límites, situaciones, estados. A veces, simplemente, no queremos. O pensamos que no nos interesa. Otras nos equivocamos de sentido.
Puede que todo no esté claro. Puede que nada. Pero siempre algo se asienta sobre arena. Si no se define. Digo que es imposible no tener debilidades. Sin embargo, saber qué  y dónde nos hace menos vulnerables. O por lo menos debería. Así que juguemos con ello. Sin ser niños, viendo el peligro, porque la inocencia se nos queda corta.

Yo presumía de saber lo que quería. Sin vacilación, ni debilidad. Lo pensaba de veras y me quemé al final. Al igual que la luciérnaga. Sé que fijo la mirada, y pongo noche de por medio. Las luces me atraen, pierdo la noción del tiempo y no mido las distancias. Un alcázar brilló. Otra catedral me sedujo. Lo sé. Me gustan las luces. Ahora lo admito. Las estrellas las que más. Porque da igual cuál sea la ciudad, nunca fallan. Al final siempre vuelvo la vista a ellas. A pesar de todo. Y aunque no pase nada. 


"Ninguna estrella está sola, 
ni deja de brillar"
- sois mis estrellas favoritas.

8 ene 2017

OPTIONS

Infinitas. Combinaciones posibles, igual. Pero dentro tienes la idea buena. No tiene por qué salir de la cabeza, ni tener que estar definida. Puede que incluso creas desconocerla. Todo a su tiempo.
¿Lápiz o pincel?  Se van presentando distintas opciones. Tenemos ideas flexibles, suaves, que se disuelven en agua, y se secan rápido. Acuarelas. Sencillas, no para todo el mundo. Los trazos pueden ser casi transparentes, pero definitivos.
Por otro lado, pensamientos atrevidos, brillantes, óleos que llenan un lienzo en blanco. Colores espesos, pero esta vez el agua no es una opción. Pasos con trementina, tonos más vulnerables. Cuando confías, y apuestas, las decisiones son de linaza. Aun así, cualquier error puede taparse. La pintura cicatriza mejor cuanto mayor es la espera. ¿Quién prefiere que la segunda y nueva capa se mezcle con una herida abierta?
El aceite demora el acabado final. Pero el tiempo de respuesta es mayor. Texturas, ilusiones que son finas, delicadas; o gruesas y estables. A veces pueden parecer aleatorias, pero esconden la precisión, y determinación, detrás. Los toques finales quizá es lo que lleve más tiempo. En los detalles está la perfección. Por ello, qué difícil es saberse acabado.

Por mucho que se diga, la técnica no se aprende, se cultiva. Las ideas nacen, y crecen. Las decisiones las hacen reales. A veces meditadas, a veces no. Un artista no puede arrepentirse de sus obras. Son parte de sí. Impulso voluntario o no, la idea estaba primero, y era suya. No valen las excusas, solo pararse, contemplar el resultado, incluida la paleta de mil colores mezclados, sonreír satisfecho, y firmar. C'est fini.

14 oct 2016

Agua y luz, sol y lluvia.

Crecemos. No solo en altura. Las mellas al lado de una cinta métrica dicen mucho más. Cicatrices en la pared. Iguales que las nuestras. Nos marcan. Una tras otra, de forma consecutiva. Y paulatina. En una encina, son anillos los que cuentan primaveras. No deja de ser un número. Pero mira detrás. Se aprecian "estirones", pero la paciencia hace de la madera su calidad. Crecimiento lento. Una historia. De eslabones que encajan. Sin el primero no aparece el segundo. No luches contra natura, y sigue la cuenta.
Logros, decepciones.  Aprovecha las tormentas, aunque prefieras sol. Hechos. Sueños y ambiciones que también se hacen mayores. Y maduran. Aspiramos alto. O, por lo menos, deberíamos. Cada vez más alto. Ponte de puntillas si hace falta. Nadie dijo que fuera trampa. Tampoco lo es apoyarse para no perder el equilibrio. Busca simbiosis. Recursos. Como la luz para las hojas, o el agua para las raíces. Todo natural. Tanto sol como días de lluvia son necesarios. Nos riegan las experiencias. Se nutre la cabeza, y el corazón detrás. Debería ser así. El resultado es una metida más. Que deja una marca. La que nos recuerda que hemos crecido.